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lunes, 17 de noviembre de 2014

EL GRAN CANAL DE NICARAGUA: UN PROYECTO DE 50.000 MILLONES DE DOLARES PLAGADO DE OPORTUNIDADES, NO POCOS PROBLEMAS Y, POR AHORA, CON ALGUNOS MISTERIOS

Escribe José Luís Mingo

Mi  buen amigo Deylin Gutiérrez,  el gran periodista nicaragüense, ha llamado mi atención sobre un tema al que, embebido en el devenir de lo cotidiano,  hasta ahora no había dado la  importancia que tiene, ahora en sus comienzos para Nicaragua y luego, cuando entre en  actividad, para el bienestar de Centroamérica, para el comercio marítimo e incluso para el ajuste del mapa geopolítico mundial, el Gran Canal de Nicaragua. 

En consecuencia, he dedicado un tiempo a tratar de comprender, buceando en informaciones múltiples, aunque no demasiadas, contradictorias y seguro, para unos u otros,  interesadas,  lo que  realmente es el proyecto del Gran Canal y  lo que, de llegar a construirse, puede ser y significar  en el futuro.

Este artículo, aunque largo, es un mero y corto resumen de lo que ahora sé sobre el proyecto del Gran Canal y, sobre todo, la exposición de lo que no sé sobre  no pocas cuestiones cuya solución implica o implicará la toma de  decisiones muy difíciles de adoptar  por quiénes tienen  el poder de decisión y muy costosas de aceptar por una parte significativa de la sociedad nicaragüense y centroamericana, además de los ecologistas del mundo entero.

Comenzamos con tres  datos significativos:

Nicaragua tiene una  superficie de  130.000 Km2, una población de 6 millones de habitantes y un PIB per cápita de 1.800 $. Los mismos datos para Panamá, el país que cruza el Canal de Panamá: 75.000 Km2 de superficie, 3,8 millones de habitantes y un PIB per cápita de 11.036 $.Y, evidentemente de ello se desprende que Nicaragua no es hoy un paraíso de riqueza y bienestar y  que es mucho menos rico que Panamá.
 
 Y ahora el tema del Gran Canal de Nicaragua:

En primer lugar, decir que uno, acaso el principal anhelo colectivo de los nicaragüenses, desde el siglo XIX e incluso del XVIII,   es  la construcción del Gran Canal de Nicaragua y que este anhelo, ha sido  objeto de una decena de proyectos,  desde  antes de que se pensase en el Canal de Panamá, que nunca han  llegado a ser realidad.

Sin embargo ahora las cosas han cambiado o, al menos, parece que han cambiado: El 7 de junio de 2013 el Sr. Ortega, Presidente sandinista de Nicaragua, otorgó  a la empresa HK     Nicaragua Canal Development  la  concesión, por 50 años renovables  por otros 50  del Gran canal de Nicaragua, y el día 13 del mismo mes, en  un debate de tres horas, la Asamblea, dominada por el partido sandinista,  aprobó  la Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense atingente a El Canal, Zona de Libre Comercio e Infraestructuras Asociadas" que ratifica la decisión del Presidente de la República.

La decisión del Parlamento de Nicaragua implica la construcción y explotación por la mencionada empresa del  Gran Canal que, con una longitud de 278 kilómetros, una anchura de entre 230 y 500 metros y una profundidad media de 29 metros, unirá el Océano Pacífico con el Océano Atlántico; además del Gran Canal, el Presidente y la Asamblea de Nicaragua han concedido  a  la misma empresa  el desarrollo y explotación de dos grandes puestos;  un oleoducto para unir los litorales de los dos océanos, un ferrocarril con similar recorrido, un aeropuerto internacional, dos complejos turísticos y, dicho con palabras sencillas,  otros negocios que el Sr.  Wang Jing propietario de    HK     Nicaragua Canal Development  considere oportuno emprender.
 
El monto económico del proyecto  asciende a 50.000 millones de dólares americanos, nueve veces más de lo que va a costar la ampliación en curso del Canal de Panamá. Esta enorme  cifra es global  y su  desglose por el momento desconocido.

Es interesante resaltar  que el  coste del Gran Canal de Nicaragua, ha sido fijado do sin que existan estudios geológicos conocidos de los terrenos por los que va a pasar,  no se ha realizado o, al menos, no se ha publicado,  ningún  estudio completo  sobre el impacto  en el medio ambiente que se producirá en el lago Cocibolca, el segundo mayor de América, en el que hay que excavar una zanja   que baje una media de 16 metros el suelo del lago, en un ancho  de 200 o 300 metros, a lo largo de más de 100 kilómetros y eso sin que se sepa si el suelo es de  arenas  blanda, rocas volcánicas o durísimos granitos. Bien es verdad que por muy grande que sea la obra, hoy la tecnología ya disponible  por  no pocas empresas constructoras en el mundo puede hacer la obra propuesta e incluso otras mayores, en poco tiempo si se dispone de la financiación adecuada.

Evidentemente, el posible impacto en  el medio ambiente preocupa muchísimo a un número incierto pero sin duda muy numeroso de ciudadanos de Nicaragua y a  los expertos medioambientales que temen una gran catástrofe ecológica en la que no se descarta  la desaparición de casi toda la vida vegetal y animal del lago. En mi opinión, por lo que he leído,  probablemente los expertos tienen mucha razón, el lago  Cocibolca va a quedar muy dañado por las obras del canal. Pero, la realidad actual es que el lago ahora está tan deteriorado que ya es imposible su recuperación a niveles ecológicamente “razonables”, más aún, en estos momentos, “sin hacer añadir nada malo a lo malo que se está haciendo”, ecológicamente, el Cocibolca está perdido. Detener  la destrucción el lago y recuperarlo ecológicamente es económicamente un imposible para Nicaragua y, acaso, sean las obras del canal y su rentabilidad posterior, lo que pasados bastantes años permita a los nicaragüenses volver a tener lo que fue en otro tiempo una maravilla de la naturaleza.

En cuanto a la rentabilidad económica del proyecto, los expertos en tráfico marítimo expresan  opiniones de todo tipo,  desde los optimistas que estiman que entienden que las previsiones de crecimiento del tráfico marítimo hacen pensar que el canal puede generar importantes beneficios en pocos años hasta los que piensan que harán falta más de treinta años para que el nuevo canal sea rentable. Bien es verdad que  el Canal de Panamá tardó casi cuarenta años desde su puesta en funcionamiento en convertirse en la mina de oro que ha sido y seguirá siendo con su actual ampliación, desde la mitad del siglo XX hasta nuestros días. Y, en cualquier caso, desde ya, se van a crear muchos miles de puestos de trabajo y un chorro enorme de dinero va impulsar la economía nicaragüense con una fuerza que nunca ha tenido y propiciar una etapa de bienestar también hasta ahora desconocida.

Bien es verdad que el tema de la rentabilidad del Gran Canal podría ser secundario para la empresa concesionaria si, como estiman algunos expertos en geopolítica, construirlo y administrarlo es,   o puede ser,  parte de una extraordinaria  apuesta estratégica de China en su carrera para alcanzar el liderazgo mundial, en lo económico y en lo político,  antes de que termine el siglo XXI.

En cualquier caso, sea cual sea la rentabilidad inicial del Gran Canal de Nicaragua y si es o no es tema estratégico chino, la realidad para los nicaragüenses, repetimos,  es que supone muchos miles de puestos de trabajo directos e indirectos  y  muchísimos millones de dólares que de un modo u otro se va a ingresas en su bolsillo la sociedad nicaragüense. 

Aspecto interesante en todo el proyecto  es que la entrega de la Concesión haya  sido directa, es decir, se ha otorgado  a  HK Nicaragua Canal Development  sin que  nadie, persona, empresa o consorcio nicaragüense o internacional,  haya  tenido la oportunidad de presentar propuestas para optar a  este proyecto, que será, si llega a término, sin duda uno de los más emblemáticos y costosos de los hasta ahora soñados en el siglo XXI.

Visto con ojos europeos esto puede parecer un disparate, pero también puede ser una magnífica muestra del sentido común del Presidente de Nicaragua, veamos el por qué de esta afirmación  con una simple pregunta: ¿Dispone el Gobierno de Nicaragua de la capacidad de gestión y del  dinero para elaborar un Pre-Proyecto, con inclusión de estudios de mercados, planificación del desarrollo del proyecto, zonas de influencia, de análisis de suelos, estudios del impacto  medio ambiental en todo el recorrido,  limitaciones, estimaciones de costes, tiempos de construcción, oportunidades de financiación, etc. y luego convocar y atraer a  grandes consorcios empresariales a pujar,  en un macro concurso internacional,  para la construcción y posterior explotación del Gran Canal? No, estoy seguro de que no, si al Presidente Ortega se le hubiera ocurrido esta idea hace diez años y hubiera tratado de ponerla en marcha, pienso  que se hubiera gastado el  dinero que no tiene y, lo que es peor, se estaría todavía muy lejos de  poner negro sobre blanco el contenido del Pre Proyecto.

Un tema relevante que atrae la atención de los críticos con el proyecto  es la escasa información  que hay sobre la  empresa concesionaria. De ella se sabe que bajo la presidencia del Sr. Wang Jing, es parte de un conglomerado con más  de veinte empresas interrelacionadas, con sedes  en distintos países, entre ellos China, Hong Kong, Islas Caimán, Holanda y  Nicaragua, con la particularidad de que solo una  de esas empresas tiene un capital superior a 50.000 $, sí  cincuenta mil, dólares;  la única con más capital, que es la  realmente importante y  la base del imperio y de la riqueza del Sr. Wang Jing,  es la telefónica china Xinwei, que, tiene un tamaño gigantesco y trabaja con intensidad  en proyectos de alta tecnología  para las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la República Popular y menos  en el mercado de empresas y  particulares. Por supuesto, Xinwei puede arrastrar a muy importantes empresas chinas y transnacionales de otros países a participar en el proyecto.

En cuanto a los máximos responsables del proyecto, el Sr. Ortega, Presidente de Nicaragua y el Sr.  Wang Jing, lo que se sabe es que, el primero ha sido y es un prohombre de la Revolución Sandinista, un Líder Bolivariano, un Enemigo del Capitalismo y ello hace que parezca muy extraño que, sin explicar una palabra ni  contar con nadie, haya otorgado  durante 100 años  la concesión del Gran Canal de Nicaragua, dos grandes puertos, un ferrocarril, un oleoducto, dos grandes complejos turísticos y un aeropuerto internacional a una empresa  que es parte de un entramado empresarial chino, presidido por el segundo,  el Sr. Wang Jing, un hombre de 42 años  que vive en Pekin, dice viaja en un  jet privado Dassault Falcon 7x  y  que, según se dice,  los rumores que circulan en China, es un capitalista millonario, nieto de uno de los Grandes Ancianos,  que goza de  muy buenos contactos en  el mundo empresarial, político y militar de la República Popular.

Evidentemente, de lo anteriormente expuesto,  podemos concluir que el proyecto del Gran Canal de Nicaragua y los subproyectos que tiene asociados, aunque apasionante y, si llega a construirse fundamental para el futuro de Nicaragua y acaso de todo el mundo, está lleno de misterios: sus características técnicas, su impacto medioambiental, lo qué va a pasar con la gente que vive  a lo largo de la inmensa zanja que va a cortar en dos la tierra de Nicaragua, cuales son las empresas que  van a mover las tierras y  construir  lo mucho que hay que construir, las que van a realizar la explotación, los inmensos costes y su financiación, el por qué un revolucionario anticapitalista ha concedido a un rico capitalista chino el Gran Canal de Nicaragua que es, desde siempre, el sueño colectivo de los nicaragüenses.

Y, para terminar, otro tema: en Nicaragua existe un serio   malestar en la sociedad que se expresa en las calles y  parece  crecer  cada vez más y  va camino de alterar  la convivencia social. Además, las autoridades de Costa Rica, frontera sur de Nicaragua y las de Panamá  no parecen satisfechas con el proyecto y cualquiera puede pensar que dentro de sus posibilidades estos países añadan dificultades para reducir el impacto negativo que para sus intereses puede  tener la construcción y puesta en actividad del gran Canal de Nicaragua.

Nota: 

Para conocer más sobre el tema  del Gran Canal de Nicaragua, vale la pena leer el artículo de Deylin Gutiérrez Acariciando el sueño del Canal Interoceánico, en la revista Nicaraocalli, que puede verse en  la dirección: http://nicaraocalli.wordpress.com/2013/10/23/acariciando-el-sueno-del-canal-interoceanico-deylin-gutierrez/

Gran cantidad de información y opiniones sobre el proyecto, especialmente en sus visiones menos positivas, se encuentra  en el  Confidencial Digital de Managua y cuya dirección electrónica es http://www.confidencial.com.ni/

 
José Luís Mingo Zapatero (España) es profesor del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid. Profesionalmente es consultor de empresas.

lunes, 24 de junio de 2013

EL SUEÑO CHINO QUE DESEMBARCARÁ EN NICARAGUA



Escribe Deylin Gutiérrez

Ni la fumarola del volcán Momotombo en Managua, plasmada en un sello postal hace muchos años y una de las pruebas de peso para que los senadores estadounidenses rechazaran la idea del canal por Nicaragua, ni los movimientos sísmicos que han sacudido al país en los últimos días, han sido suficientes para parar lo que al parecer será la obra más importante de infraestructura de la historia nicaragüense.


El jueves 13 de junio, el parlamento de ese país centroamericano (6.071.045 habitantes), controlado por el partido oficialista Frente Sandinista, del presidente Daniel Ortega, otorgó a un empresario chino la concesión para la construcción de esa obra que partirá en dos al país.

La concesión establecida en la Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte nicaragüense atinente al canal, Zonas de Libre Comercio e Infraestructuras Asociadas, le fue otorgada a la compañía china NK Nicaragua Canal Development Investment Co. Ltd., cuyo propietario es el joven empresario Wang Jing.

El proyecto fue concedido a los chinos por 50 años, prorrogable por otros 50 de acuerdo a la voluntad del ejecutivo, y está valorado en 40 mil millones de dólares. En la primera etapa se contempla la elaboración de un estudio de factibilidad o viabilidad que determinará entre otras cosas, la ruta por donde se construirá el canal.

La mega obra, que podría sacar a Nicaragua de la pobreza en los próximos 15 años, incluye la ejecución de varios proyectos como un canal tradicional para naves y dos puertos, uno en el Atlántico y otro en el Pacífico. Además, se pretende construir un oleoducto, una vía férrea para el transporte de cargas, que una las dos costas, dos zonas de libre comercio y un aeropuerto internacional.


La disconformidad de los empresarios

A los empresarios nicaragüenses aglutinados en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), quienes han sido uno de los principales aliados estratégicos del Gobierno de Ortega, no les ha gustado mucho la idea de que no se les haya tomado en cuenta en el proyecto.

El presidente del empresariado nicaragüense, José Adán Aguerri, dijo que interpondrán un recurso de inconstitucionalidad parcial contra la Ley del Canal, porque según estos la normativa viola varios artículos de la constitución. A ellos, les preocupan los procedimientos en las expropiaciones y la violación de la autonomía jurídica, técnica y administrativa del Banco Central de Nicaragua (BCN).

El acuerdo con el empresario chino contempla que el Estado nicaragüense renunciará a su derecho de inmunidad soberana y aceptará responder con sus bienes, incluidas las reservas depositadas en el BCN, ante un eventual juicio en el que resultase perdedor.


Los asesores ambientalistas están preocupados

El proyecto del canal ha generado preocupación también entre los ambientalistas nicaragüenses y centroamericanos porque consideran que la construcción de ese proyecto provocará una catástrofe ecológica, destruirá numerosos ecosistemas y pondrá en riesgo el abastecimiento de agua potable.


Jaime Incer Barquero, asesor presidencial para temas ambientales y una de las voces más respetadas para hablar del medio ambiente en la nación, advirtió que si el canal pasa por el Gran Lago de Nicaragua o Lago Cocibolca (de 8 mil kilómetros cuadrados y el más grande de Centroamérica) tal y como está previsto en las distintas rutas que se han establecido antiguamente, este correría peligro debido al cambio climático y a las debilidades en las cuencas del lago.

En esa misma línea se ha manifestado la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático, que agrupa a 20 organizaciones ambientales, cuando afirman que con la concesión, la compañía de Hong Kong recibirá el derecho de "extender, expandir, dragar o reducir cuerpos de aguas y recursos sujetos a protección y conservación".


Esperando el sueño del canal

Aunque la construcción del canal interoceánico en Nicaragua ha despertado una fiebre canalera en los otros países de la región centroamericana, la ruta por suelo nicaragüense ha estado señalada desde hace algunos siglos por los exploradores y por los gobiernos.

En 1524, el conquistador español Hernán Cortés le escribió a Calos I de España y V de Alemania. En la carta le habló del Río San Juan de Nicaragua, ese que nace en el Lago Cocibolca y que desemboca en el Mar Caribe, y le escribió: "El que posea el paso entre los dos océanos podrá considerarse dueño del mundo".

Muchos años después, el empresario estadounidense Cornelius Vanderbilt aprovechó la "Fiebre del Oro de California" y abrió una ruta por Nicaragua para transportar mercancías desde New York hasta San Francisco. Esa ruta, que inicialmente se hacía por lo que hoy es el Canal de Panamá, le ahorraba al empresario el 50 por ciento del valor del viaje y le acortaba casi mil kilómetros de distancia.

Pero, la primera vez que Nicaragua estuvo más cerca de tener un canal, fue a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Los franceses estaban interesados en construir uno en Centroamérica, tenían la experiencia necesaria pues venían de construir el de Suez y pretendían repetir la obra en Panamá. Hicieron los estudios necesarios, pero por intereses políticos, fracasaron a pesar de que habían avanzado en las obras.

Fue en ese momento que los Estados Unidos, los que inicialmente apoyaban la idea de construir el canal en Nicaragua, apostaron por Panamá, no sin antes asegurarse de que Nicaragua no construiría otro para no hacerle la competencia. El 15 de agosto de 1914, fue inaugurado el Canal de Panamá. Ese día no fue tan agradable para los nicaragüenses, sobre todo porque veían escapar uno de sus sueños. 

Después de varios años, intentaron superar aquella derrota, y se inventaron varios estudios de factibilidad o viabilidad que no llegaron a buen puerto porque Estados Unidos nunca quiso despertarlos de aquel sueño canalero. Los que sí lo hicieron fueron los chinos, o eso es lo que parece. 

Deylin Gutiérrez Pérez (Nicaragua) es egresado del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Además, es periodista y escribe sobre temas internacionales relacionados con Centroamérica y trabaja en proyectos de comunicación 2.0. Es autor del blog: tropecientaspalabras.wordpress.com 

lunes, 30 de abril de 2012

EL DORADO ESTÁ EN PANAMÁ


Escribe Marlene Cisneros
 
Para quienes piensan en invertir, viajar a conocer nuevos y fascinantes destinos, incluso para aquellos que quieren un retiro tranquilo, pero no aislados de la civilización, Panamá ofrece excelentes posibilidades.

El Itsmo crece y su atractivo es más notorio en el ámbito internacional

Seguro has escuchado a alguien hablar de este país: de su exuberante y única flora y fauna; del impresionante Canal de Panamá, una mega obra de la ingeniería mundial; de su Casco Antiguo, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO; pero sobre todo habrás escuchado de su gente: alegre, creativa y amable. 

Cuando llegas a Panamá por primera vez tienes la sensación de que estás llegando a una metrópolis, y te imaginas que todo el entorno que te va a rodear es el que esperarías de una ciudad del futuro.

Desde el avión lo primero que ves es el conocido “Skyline” o Cinta Costera, una línea sobre la costa pacífica, llena de rascacielos que amenazan con apoderarse del mar. Hay decenas de ellos, tantos y tan espectaculares entre si, que hasta Donald Trump se sintió atraído por este escenario y las muchas posibilidades inmobiliarias que ofrece el istmo y, en esa misma línea costera, se abrió un espacio y construyó uno de sus lujosos edificios.

Pero lo mejor de todo, es que este atractivo inicial no se queda allí, hay mucho por descubrir de este fascinante país.

Panamá en lengua indígena significa abundancia de peces y mariposas, hoy en día deberíamos añadir: abundancia en inversiones, en razas y en oportunidades.

Contrario a lo que sucede en la mayor parte del mundo, el istmo creció al menos 10% entre 2010 y 2011, y se espera que esta tendencia se sostenga durante este año, lo que indica que Panamá se abre como la tierra de las posibilidades en América Latina. 

Como dije, Panamá no es sólo grandes rascacielos… Una vez llegas al Aeropuerto Internacional de Tocumen, pasas el proceso de aduana y retiras tu equipaje, la aventura apenas comienza. En la entrada te dan la bienvenida jóvenes ataviadas con la típica pollera en su versión más sencilla, una gran sonrisa y la información resumida y útil sobre los lugares que son obligatorios de visitar.

Los taxis esperan en la entrada y por algunos balboas (la moneda oficial de Panamá, con un valor similar al dólar americano) te llevan hasta tu lugar de hospedaje, quizás con algo de suerte te “echan el cuento de lo que está pasando en Panamá” y te dan un poco de clases de historia.

¿Pero, qué es lo que está pasando en Panamá?

Muchos de ustedes se preguntarán, ¿por qué tanta gente se está movilizando a este país? La respuesta es bastante sencilla, el país está creciendo a un ritmo vibrante y las cifras lo corroboran: al menos 60 multinacionales han establecido sus sedes en Panamá; el crecimiento en el sector turístico es abrumador, recientemente el New York Times mencionó al país encabezando la lista de los 45 mejores destinos para conocer en el 2012 y se espera que para finales de este año se inauguren unos 20 hoteles, aportando un aproximado de 15 mil nuevas habitaciones, según cita el diario local elsiglo.com.

Y aún hay más, pues en el país se están desarrollando mega proyectos que han generado no sólo inversión sino una significativa migración de profesionales, provenientes de varios países del mundo, entre ellos: México, Brasil y España.

Ejemplos de estos megaproyectos son: la ampliación del Canal de Panamá, el cual consiste- según indica la página oficial del Canal - en la construcción de dos complejos de esclusas de tres niveles cada una con tres tinas de reutilización de agua por nivel, una en el lado Pacífico y la otra en el lado Atlántico.

Se espera que esta obra esté culminada en el año 2014 y que genere entre 6,500 y 7,000 empleos durante el periodo pico de la construcción del proyecto.

Otro mega proyecto que ya está en avanzado proceso de construcción es el Metro de Panamá, un proyecto iniciado por el actual gobierno panameño que incluye en su plan maestro la construcción de cuatro líneas y un tranvía y se espera que esté en completo funcionamiento en el año 2035, aunque para el 2014 ya podrá usarse  la línea 1. Entre los objetivos de esta mega obra se encuentran: la promoción de usos alternativos de transporte, mejoras en el sistema transporte masivo y por lo tanto mejoras en la calidad de vida de todos los que habitan en la muy movida
Ciudad de Panamá.

El Dorado en Panamá

Durante siglos, los aventureros buscaron este símbolo, lugar en el que todo se suponía era de oro. Hoy en día, podemos decir sin duda que en América Latina está el Dorado, y Panamá se encuentra entre los países que recibieron esta herencia. Su historia bien lo dice, fue el paso de los conquistadores españoles y el lugar donde se contabilizaron muchos de los tesoros que salieron desde este lado del mundo hacia Europa. Concretamente, salían de la Tasita de Oro en el Atlántico -hoy en día conocida como la provincia de Colón-. No en vano existe en Panamá una isla llamada Contadora, precisamente el lugar donde se contaban las Perlas del Pacífico.

Lo mejor es que la herencia logró resistir los siglos y hoy en día Panamá se levanta como la tierra de las oportunidades, haciéndola ver como El Dorado del siglo XXI. 

Con una democracia que avanza hacia la modernización, una población de poco más de 3 millones de personas compuesta por una mayoría por gente joven, múltiples y millonarias inversiones ingresando al istmo, una industria turística que avanza a pasos agigantados, Panamá es denominada por algunos como el Singapur de Latinoamérica. 

El país avanza y esto es un atractivo indiscutible para muchos, la educación vive positivas transformaciones y los panameños están conscientes de que tienen en sus manos importantes posibilidades de crecimiento, ahora están en la cresta de la ola. Se espera que esta bonanza dure un buen rato más y la mayoría pueda obtener el mayor beneficio de ello.
¡Panamá es esperanza y para algunos aquí está el Dorado! 

Marlene Cisneros Silva (Venezuela) es egresada del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid. Desde hace 4 años reside en Panamá donde ha ejercido la Docencia Universitaria. Actualmente se desenvuelve como comunicadora en el ámbito Corporativo y como profesional independiente.