Escribe Paloma Ausín
En
los últimos cuatro años, cerca de 600.000 jóvenes han salido de España por
falta de ofertas laborales. Con la crisis han desaparecido el 40 % de las pymes
en nuestro país, es decir, miles de puestos de trabajo, sumado a los despidos
de las medianas y grandes empresas.
Grupos de jóvenes talentos
sin futuro y con graves dificultades para subsistir en el día a día, se han
visto obligados a dejar a sus familias y amigos, para convertirse en expatriados. Muchos de ellos, se han ido casi con
lo puesto, a casa de amigos, de conocidos de antiguos Erasmus, para probar
suerte. La mayoría lo han conseguido, ya que el talento español está mejor
cotizado fuera que dentro de nuestras fronteras, pero esto es un tema que viene desde
siempre. Y no es exagerado.
Sin embargo, en nuestro país, legiones de jóvenes
españoles han tenido que quitar el doctorado de sus curriculums, desinflarlos,
olvidando el dinero y esfuerzo invertido, para conseguir un mal remunerado
puesto de trabajo en su propio país, el que le prometía que con estudios, tenía el futuro laboral asegurado.
Ya es un hecho, en 2012 se ha pasado
del concepto mileurista al concepto nimileurista.
Porque eso es hoy en día el trabajo en España, un medio de vida mal pagado y
engañoso. Un sueldo de 800 euros, con el gasto de transporte,
alquiler, vestuario laboral y gastos de alimentación varios es: UNA RUINA.
España
lleva 5 años muy largos de crisis, años de decepciones absolutas para todos
aquellos que tenemos licenciaturas, masters e idiomas. ¡Todo en plural y en un
mismo curriculum! Algunos de los estudios de mis compañeros han sido
subvencionados por becas del Estado, es decir, “por todos y en beneficio de todos”. Pero esta promesa no se está
cumpliendo, porque futuros médicos para que nos cuiden, futuros banqueros para
que estabilicen nuestra economía y futuros abogados que nos ayuden con las
injusticias, se están marchando a otros mercados laborales, en los que NO les
hace falta desinflar el curriculum. Jóvenes en edad de formar familias y
estabilizarse.
¡Pero
cuidado! En el momento que los hijos, el amor, el trabajo estable, la vida
adaptada al nuevo país y las nuevas comodidades se conviertan en prioridades
humanas, es muy difícil que estos jóvenes vuelvan para aportar los
conocimientos adquiridos en el extranjero. Espero que el Nuevo Gobierno y los
sucesivos tengan un plan de captación y reintegración de esos talentos que nos
están dejando. Planes que nos volverán a costar dinero y de nuevo tendremos que
abonarlos “entre todos”, con el
cuento chino de siempre: “para el beneficio
de todos”. Será entonces cuando veamos la necesidad de atraerlos de nuevo
para recibirlos cual hijos pródigos, a pesar de haber sido la propia madre
patria la que les ha forzado a “fugarse”. Y es un hecho.

Grandes
personajes influyentes de la opinión pública, ya bromean con la única salida
que hay en España: “Por tierra, mar y aire”. Tal y como señaló Iñaki Gabilondo -prestigioso periodista español- en el Programa de Maria Teresa Campos del 10
de marzo de 2012, en una entrevista homenaje al cantautor Víctor Manuel. Curioso que todos los allí presentes en el plató de TV
le rieron la gracia, entre ellos, la prestigiosa abogada de izquierdas Cristina
Almeida. Fue toda una rotunda confirmación de que España “lo tiene perdido”. Perdida la confianza de su gente y perdido el respeto de sus jóvenes, actuales y futuros
votantes.
Ya en
la década de los 90 se empezó a hablar de la generación JAPS (Jóvenes
Sobradamente Preparados). Grupos de jóvenes responsables de crear nuevas tendencias,
de marcar los cambios del nuevo milenio. Un concepto para señalar que España
tenía, por fin, la generación de jóvenes mejor preparada de toda su historia. Un
ejemplo lo tenemos en, su Alteza Real el Príncipe Felipe, el primer heredero al
trono del Reino de España -y único en su historia- con estudios universitarios.
Jóvenes
universitarios, a quienes se les prometió, que la recompensa de todo su esfuerzo
se vería premiada con un trabajo digno y un sueldo acorde con su creciente
proyección profesional. Tanto es así, que se empezaron a televisar estas recompensas,
potenciadas desde el Bachillerato, con las Becas del Proyecto Aventura 92 y Expedición
Ruta Quetzal, dirigidas por Miguel de la Cuadra-Salcedo. En
aquella ocasión, sí que fueron de verdad legiones de jóvenes demostrando que
eran los mejores, cuyos méritos les otorgaba el derecho a obtener una plaza para estudiar con buenos profesores, ver
mundo y adquirir nuevos conocimientos y gran cultura. Por supuesto, con dinero público y privado, con el fin de formar a futuros profesionales, que mejorasen el desarrollo de nuestro
país.
En aquel entonces, nadie pronosticaba que en plena segunda década del siglo XXI, esos talentos españoles “se los estarían beneficiando otros”, -suena sucio... esa es la
intención-. ¡Mil disculpas!
Tras
la reforma laboral del actual Gobierno de España, dirigido por el Presidente Mariano Rajoy,
esto no se ha puesto fácil. Los recortes y pérdidas de derechos laborales,
adquiridos en los últimos 30 años, ha provocado la Huelga General del 29 de
marzo de 2012. Un acontecimiento social que también ha costado dinero. Una resta más
para esas cuentas que no salen, por mucho que manipulemos la calculadora de
Europa (€).
Este
tema no debería tratarse a la ligera. En el ámbito gubernamental nos distraen
con los más de cinco millones de parados en España, con las meteduras de pata de la Casa Real, etc. Pero vayamos con cuidado,
porque un joven español que se asienta fuera, es un joven que ya no se recupera hasta
la edad de jubilación. Y evidentemente, todos sabemos donde localizar a un
neurocirujano español jubilado con doble nacionalidad. ¡Lo han adivinado! Estará asentado en la Costa del Sol, disfrutando de su nueva vida, tras haber salvado a miles de cientos de canadienses gracias a las
becas españolas.
Cierto
que un cambio a nuestros jóvenes será bueno, pero no a costa del de siempre: EL CONTRIBUYENTE.
Paloma Ausín
Molina (España) es egresada del Máster en Comunicación Periodística,
Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente,
escribe un blog sobre liderazgo y talento Miscelánea
de Talentos. Además, desarrolla su labor periodística en
el área de la comunicación del sector gastronómico. En 2009, como proyecto
personal, adquirió amplios conocimientos de la cultura y el idioma chino, tras
su convivencia con una familia nativa de la ciudad de
Shanghái (China).