miércoles, 10 de octubre de 2012

ROCAS Y BALCONES: LOS NUEVOS FARAONES DEL USAR Y TIRAR

 
Escribe Adrian Elliot

Durante mis primeros diez años de vida, pasaba cada verano entre dos semanas y un mes en casa de mis abuelos en Malta. Su casa, ubicada en la ciudad de St Julians, era un edificio sólido, con una gran fachada de piedra caliza y un balcón que daba a la bahía y a la gran pileta en la que los deportistas malteses practicaban el waterpolo. 


Al llegar en el avión, era como aterrizar en otra época. No es casualidad que la película de Alejandro Amenábar, Ágora (2009), fue rodada en esta isla en la que la dureza de la roca sirve como metáfora del carácter de su gente. Llegar al mismo lugar donde hace cerca de 2000 años San Pablo se encontró náufrago presentaba, en efecto, una imagen bíblica. La huella que dejaron los fenicios, los griegos, los romanos, los árabes, los normandos, los habsburgos, los Caballeros de la orden de San Juan, los franceses y los británicos en esta pequeña isla de apenas 316 km2 se mantenía presente y le imprimía una personalidad imposible de copiar.

Después de cumplir los 12 años, por diversos motivos dejamos de ir a Malta y no regresaría hasta 2007. Tiempos de bonanza económica en todo el continente europeo y poco después de la accesión de este pequeño país a la UE. La encontré completamente transformada. Aquella casa que se conserva inalterada -telarañas incluidas- en el recuerdo de mi infancia ya no estaba. Toda la finca había sido derruida para abrir paso a un nuevo bloque de viviendas, de los que puedes encontrar en las afueras de cualquier ciudad del arco mediterráneo. Aquellas amplias habitaciones oscuras, poseídas por fantasmas,  por sus antigüedades, y que nunca se borrarán de mi memoria, habían pasado a la historia y en su lugar había modernos espacios blancos y diáfanos, listos para llenarse de muebles de Ikea. Subimos a la ciudad amurallada de Mdina, en el centro geográfico de la isla, y desde la terraza en la azotea de la conocida pastelería, Fontanella, vimos a nuestro alrededor urbanización tras urbanización, y nos dimos cuenta de hasta qué punto casi todo el campo se había convertido en una gran selva de hormigón.

Ahora Malta sigue de moda y casi todas las semanas escucho a alguien hablar de sus últimas vacaciones en aquel país, el más católico de Europa, convertido en una nueva Ibiza con lengua semítica. Parece que para estar en el mapa lo único que le faltaba a Malta era transformarse en un no lugar, según la definición de Marc Augé: Otro destino más con hoteles tipo resort; playas; y los disc jockey más cool del momento. Me pregunto para qué necesitamos tener un destino si el lugar donde terminamos es exactamente igual al que hemos dejado, y si encima nos vamos a cruzar con nuestros vecinos. Pero es una pregunta inútil. “Renovarse o morir”, me contestarán, y efectivamente, ‘renovarse’ hoy tiene el mismo significado del verbo ‘uniformizarse’. 

Vinieron mis tíos a Madrid hace unos años y la primera noche les llevé a la clásica Taberna de Tirso de Molina, en la esquina de la histórica plaza del barrio de las letras madrileño con la calle Mesón de Paredes. La comida era tradicional y estaba riquísima; tanto que después de aquella experiencia no quisieron aventurarse a otros sitios, tan contentos estaban de poder disfrutar de una comida fresca, copiosa y sin estridencias. En Malta, me dijeron, todo se había vuelto muy fashion; y completamente insípido. Unos meses más tarde, llegó el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y transformó la plaza en un mar de hormigón, a prueba de yonquis y mendigos pero con la misma personalidad de tantos otros espacios de nuestra sufrida ciudad. Y hoy leo que ahora le toca a la Puerta del Sol, que va a tener que soportar otra ‘reordenación’ más para convertirse en un nuevo local de pinchos al aire libre.

En este presente en el que cada día nos levantamos para leer peores noticias, ni siquiera el pasado nos ofrece consuelo. Si antes los objetos acumulados durante toda una vida y guardados generación tras generación nos regalaban el continuo recuerdo del lugar de dónde venimos, ahora nuestras casas y nuestras ciudades están diseñadas como el escenario de un teatro, para vestir a medida de las necesidades de cada día y con muebles de usar y tirar. Hace poco leí que la cadena, Ikea, iba a empezar a comercializar viviendas con la misma filosofía de su negocio de muebles. Se supone que esta crisis nos ha enseñado que todo es efímero y que ya no es necesario poseer nada. Se ha creado el concepto de casas como tiendas de campaña, con una función utilitaria y que nunca deben aguantar más años que las personas que las habitan. 

Y gracias a Spotify y iTunes, ni siquiera somos propietarios de nuestras propias colecciones musicales, que fallecerán con nosotros, meros suscriptores de un servicio que no podremos traspasar a los que nos sigan. Shakespeare decía en su obra, Como gustéis, que “todo el mundo es un escenario, y los hombres y mujeres meros actores”. Tenía toda la razón del mundo. Y es más, el director de la obra es el alcalde o el presidente del gobierno de turno, siempre convencido, por pura egolatría, de que su máxima prioridad es dejar su marca y reordenar el attrezzo a su gusto para que sea fiel reflejo de su filosofía política y social. Dictadores como Franco o Stalin tenían décadas para dejar su marca indeleble en los países que controlaban. Ahora los nuevos dirigentes lo tienen que hacer en cuatro años, y para ello se sirven de la filosofía de Ikea. Nada es permanente. El pasado no fue.

Imagino a un señor ochentero que camina por el Paseo del Prado. Ve el reflejo de aquellos árboles centenarios, siente la suave brisa del otoño mientras caen las hojas coloreando el pavimento y llenándole de pequeños recuerdos y de nostalgia de épocas pasadas. Pues, tendrá que disfrutarlo mientras dure, porque mañana llegará un nuevo dirigente para levantar el asfalto y vestir toda la zona de su ego. En 1976, el entonces alcalde de Madrid, Juan de Arespacochaga, pidió informes para justificar el derribo del Viaducto de la calle Bailén. Dijo que era por seguridad, pero seguramente la causa principal era como todos los demás: dejar su marca. Menos mal que las protestas pusieron fin a su plan. Y menos mal que la ciudad toscana de Pisa no cuente con un alcalde madrileño. Se sentirán muy seguros los habitantes, pero flaco favor haría al recuerdo de los lugareños y a su gran contribución al patrimonio de la humanidad.

En este mundo feliz me siento como el loco que colecciona balcones en la obra del premio nobel, Mario Vargas Llosa. El desarrollo y el progreso son necesarios pero si todo el presente se muestra uniforme y desechable, más vale que emigremos a Marte. Nuestro gran patrimonio histórico y cultural da para mucho más.

Adrian Elliot (España) es egresado del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Director de Cuentas de Grayling España.

martes, 2 de octubre de 2012

OCTUBRE, MES DURO PARA HOLANDA

 
Escribe Dianeth Pérez

El gabinete de gobierno aún no está listo, pero si hay acuerdo sobre los nuevos presupuestos. Los ganadores del primer y segundo lugar en las pasadas elecciones, Mark Rutte y Diederik Samsom encuentran más fácil hacer recortes que ponerse de acuerdo en nombrar ministros.


Los holandeses pagan desde el 1 de octubre 21 por ciento de impuesto –subió 2 por ciento- y ahora con las medidas acordadas para ahorrar dinero, no tienen respiro en lo económico.

Los puntos más sobresalientes de lo acordado son:
  • En el 2021 todos deberán trabajar hasta los 67 años.
  • El impuesto de seguros sube del 9,7 por ciento al 21 por ciento.
  • Todavía queda decidir de dónde se recortará para ahorrar 15 billones de euros
  • Se da marcha atrás al plan de multar a los estudiantes que tarden en terminar su educación superior.
  • Hay un extra de 100 millones de euros destinados a mejorar la calidad de la educación.
En este último punto se ha hecho una concesión a los maestros, pues las medidas para ahorrar dinero se hicieron sentir en todos los niveles educativos. Los directores se sintieron ignorados por el gobierno, pues no lograban hacerlo entender que recortes en la educación afectan irremediablemente la calidad de ésta.

También se ha dado un respiro a las personas que requieren atención psiquiátrica y a quienes necesitan pasar días en el hospital, pues había una propuesta para hacer que los costos corrieran a cargo de los afectados y no del seguro médico.

El liberal Rutte y el socialista Samsom han tenido que hacer concesiones para lograr este rápido acuerdo.  Samsom quería que la edad de jubilación de 67 años entrara en vigor en el 2025 mientras que Rutte lo quería para el 2018.

La oposición critica el contenido y la rapidez del acuerdo entre los líderes del VVD y el PVDA, pues afectará de cualquier manera a los ciudadanos. Quienes hoy se han salvado de pagar psiquiatra, impuesto por los kilómetros recorridos hasta el lugar de trabajo o por noche dormida en hospital, necesitarán pagar más de todos modos por sus seguros.

Ya se verá en la formación del gabinete –más sociales o más liberales, y en qué ministerio gobernarán- para darse una idea de qué es lo que viene. Rutte y Samsom esperan llegar a un acuerdo en este sentido para antes del 5 de diciembre, día de la llegada de “Sinterklaas”, el Papá Noel de los holandeses, quien por cierto según el cuento viene en barco desde España. Esperemos que este año venga con buenas noticias.

Dianeth Pérez Arreola (México) esegresada del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial. Licenciada en Ciencias de la Comunicaciónpor la Universidad Autónoma de Baja California, actualmente vive y desempeñasuactividad en Leiden (PaísesBajos).


lunes, 24 de septiembre de 2012

ACUERDO SOBRE RUEDAS

 
Escribe Dianeth Pérez

Los ganadores de las elecciones holandesas del 12 de septiembre, Mark Rutte y Diederik Samsom, ponen todo de su parte para integrar lo más pronto posible el gabinete de gobierno.



Lo normal es que pasen las semanas sin llegar a un acuerdo y que tengan que intervenir los terceros y cuartos lugares y/o mediadores para lograr la coalición y que finalmente se pongan a trabajar en las asuntos nacionales pendientes y en las cuestiones urgentes que dictan desde Bruselas.

Llama la atención cómo quedó integrada la cámara:hay 92 hombres y 58 mujeres. Esto da 39% mujeres y 61% de hombres. Por edad, hay 5 políticos menores de 30 años, el más joven de 24, y 16 entre los 30 y 34 años. La edad promedio es de 44 años, la cámara más joven hasta hoy. En 1960 la edad promedio era de 52 años.

En México esto sería imposible. A pesar de ser un país de jóvenes, el “sistema” solo deja llegar lejos a los “dinosaurios” (un Rajoy o un Rubalcaba, en España) o a quienes aseguren los intereses de quienes están en las cúpulas (como el presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, quien es ahijado político de ex presidentes y ex gobernadores).

Volviendo a los posibles ministros presidentes, Rutte y Samsom, su positivismo y voluntad de cooperación elevan los ánimos de los holandeses. El martes 18 de septiembre, la reina Beatriz de Holanda dio un mensaje un tanto sombrío, donde destacaron las palabras ajustes, recortes y ahorro.

A partir del 1 de octubre, el impuesto sube del 19 al 21%, el desempleo ha crecido lentamente pero sin pausa, y el mercado inmobiliario no está en su mejor momento, por eso el acercamiento y buena disposición de Rutte y Samsom dan esperanzas de una coalición que se ponga a trabajar lo más rápido posible y solucione –sobre todo-  las cuestiones pendientes que afectan el bolsillo de los holandeses.

Dianeth Pérez Arreola (México) esegresada del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial. Licenciada en Ciencias de la Comunicaciónpor la Universidad Autónoma de Baja California, actualmente vive y desempeñasuactividad en Leiden (PaísesBajos).
 

viernes, 14 de septiembre de 2012

GOLPE DE WILDERS


 
Escribe Dianeth Pérez

El resultado de las elecciones celebradas en los Países Bajos el 12 de septiembre dejó claro el sentir de los holandeses: Gert Wilders, el abanderado del Partido de la Libertad (PVV), fue castigado por los votantes. Este es el primer retroceso del PVV desde su creación.


Wilders fue el culpable de la caída del gobierno al retirar su apoyo a la coalición, y ahora el electorado le ha hecho sentir su descontento al haber desestabilizado el país. Ha dicho que no cambiará sus propuestas principales: alto a la inmigración y a la pertenencia a la Unión Europea.

El actual Ministro Presidente, Mark Rutte, fue el ganador de los comicios al lograr 41 escaños en la cámara, 10 más que los obtenidos la pasada lección del 2010. El segundo lugar,  Diederik Samsom, del Partido de los Trabajadores, ganó 38 escaños.

En las elecciones del 2006 el país votó por los Democristianos (CDA); en el 2010 el VVD (Partido por la Libertad y la Democracia) ganó terreno y ahora en el 2012 arrasó.

La tercera fuerza la forman los partidos Socialista (Emile Roemer) y de la Libertad (Gert Wilders) con 15 escaños cada uno. Los socialistas se quedan con los mismos lugares que en 2010, mientras que el partido de Wilders pierde 9 escaños comparado con las elecciones de hace dos años.

Los ganadores, Rutte y Samsom, son jóvenes y carismáticos, nadie duda que la coalición que formen para gobernar marchará mejor que la anterior, ahora que la influencia de Wilders ha disminuido considerablemente.

Algo que llama la atención es que aquí no se vota por un candidato, sino por el partido. Será cuestión de como se arregle la coalición para ver si sigue Rutte al frente del país, o si será Samsom el Ministro Presidente.

Pasada la fiebre electoral es hora de ponerse a trabajar y solucionar los problemas que ocupan a los holandeses: las pensiones, los impuestos, los servicios médicos y la inmigración.

Dianeth Pérez Arreola (México) esegresada del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial. Licenciada en Ciencias de la Comunicaciónpor la Universidad Autónoma de Baja California, actualmente vive y desempeñasuactividad en Leiden (PaísesBajos).

martes, 4 de septiembre de 2012

ELECCIONES HOLANDESAS, GUERRA DE CARTELES


Escribe Dianeth Pérez

El 12 de septiembre los Países Bajos elegirán nuevo gabinete de gobierno. El actual no pudo terminar su periodo debido a la ruptura entre los partidos de la coalición. Una coalición entre partidos es la única forma de gobernar en este país. Así –dicen- evitan un todopoderoso y decisiones unilaterales sin oposición verdadera.


Los socialistas perdieron puntos en las encuestas esta semana gracias a que el candidato Emile Roemer no tuvo un buen desempeño en un debate televisivo. Promete enmendarse para la próxima, dejar de ser “un buen  chico” y entrar con todo a las discusiones.

Las opciones que tiene el elector holandés son muchas, tantas, que la gente pide una reducción en el número de partidos. Llama la atención la incursión del “partido de los de más de 50”, enfocado a velar por los intereses de los electores de la tercera edad.

Los que más oportunidades tienen son el Partido de la Libertad y Democracia, del actual Ministro Presidente Marc Rutte; el Socialista, el Cristiano-Demócrata, el Partido  de la Libertad, del polémico Geert Wilders y el de los Trabajadores. Espacio es lo que falta en las carteleras autorizadas para dar cabida a los posters de todas las opciones para este 12 de septiembre.

El resultado de las elecciones marcarán el sentimiento holandés en aspectos como economía, migración y salud. Ganará un partido europeísta?, Uno que endurezca aún más los requisitos para inmigrantes y asilados?, Uno que de prioridad a la seguridad social?

Aunque las consecuencias de los recortes impuestos por Bruselas no se han notado tanto en Holanda comparado con otros países, la gente no está nada contenta. Paradójicamente, los partidos se han movido algo a la derecha y el único socialista con posibilidades, baja su popularidad tras un debate desastroso.

Pero aquí no se vota por candidatos, sino por partidos. Una vez que se conozcan cuáles fueron los partidos más votados, éstos se pondrán de acuerdo para designar un Ministro Presidente y el resto del gabinete. Los partidos, no importa cuán separadas estén sus posturas, tendrán que negociar. Cuando un partido de la coalición de gobierno retira su apoyo al Ministro Presidente, se cae el gabinete y hay que presentar la renuncia a la reina Beatriz. 

Quedan dos semanas para escuchar propuestas y ataques. Holanda solo es tolerante cuando no le tocan el bolsillo.

Dianeth Pérez Arreola (México) esegresada del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial. Licenciada en Ciencias de la Comunicaciónpor la Universidad Autónoma de Baja California, actualmente vive y desempeñasuactividad en Leiden (PaísesBajos).

lunes, 23 de julio de 2012

LOS EMPRENDEDORES HEREDARÁN LA TIERRA Y LOS RECORTES

 
Escribe Paloma Ausín 

Desde hace unos meses se está anunciado a bombo y platillo, que el futuro para reducir el paro y salir de la precaria situación laboral, es convertirse en un EMPRENDEDOR.



Para motivar a los jóvenes talentos a que desarrollen sus ideas y las pongan en marcha en el mercado, se han organizado varios eventos de networking para unir a candidatos, con captadores de talento y reclutadores, emprendedores con nuevas ideas con otros emprendedores con experiencia y business angels. 

En lo que llevamos de verano tengo que destacar #PinkSlipParty, #Womenalia #LoCreasoNo, entre otros tantos. Eventos necesarios para motivar al futuro emprendedor, y sobre todo para prepararle a que conozca los obstáculos con los que se encontrará en el día a día. Grandes encuentros que benefician a todos e inspiran ideas frescas a incorporar en los nuevos negocios. 

Tras décadas, en la que la llegada del verano, desde la fecha estival del mes de junio al hasta entrado el mes de septiembre, España entraba en un extraño letargo, tanto que la actividad empresarial se veía paralizada. Es grato comprobar que este verano de 2012, son esos mal criticados parados y esos emprendedores expertos y nóveles, los que están activando el país. 

Y como la unión hace la fuerza y refuerza el conocimiento, es muy recomendable participar en estos encuentros, sobre todo para estar al día de lo que ocurre en el mercado profesional nacional e internacional, así como para “entre todos” sacar la parte que nos toca “adelante”. Cierto que a nivel nacional, y autonómico hay ayudas para los jóvenes y no tan jóvenes que quieren iniciarse en la actividad empresarial. 

Pero a medida que la crisis ha obligado a recortar en política social y en ayudas, cada día EMPRENDER se ha convertido en una decisión difícil. Bien porque implica empobrecer al nuevo empresario o bien porque le obliga a que mientras aumenta su cartera de clientes, el freelance o nuevo emprendedor está obligado a sobrevivir casi “del aire”.

A pesar de la motivación y ayuda que recibe el emprendedor por parte de otros emprendedores ya en activo, el gobierno de Rajoy ha sumado un obstáculo más a todos ellos. A partir del 1 de septiembre de este año el autónomo verá incrementado su retención por IRPF, de un 15% a un 19%, y con respecto al IVA sube del 18% al 21%. 

A día de hoy la cuota mínima alcanza los 253€ mensuales. Cifra que se verá incrementada en un mercado castigado por una reducción del consumo, por el empobrecimiento económico-social, y por las multas a la economía sumergible, con la que muchas familias “salen a flote”. Mientras los ricos y/o corruptos disfrutan de los beneficios de la nueva AMMISTÍA FISCAL, para blanquear su dinero negro. Muchas contradicciones para una única intención “salir de la crisis cuanto antes”.

Paloma Ausín Molina (España) es egresada del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente, escribe un blog sobre liderazgo y talento Miscelánea de Talentos. Además, desarrolla su labor periodística en el área de la comunicación en diversos y variados sectores. En 2009, como proyecto personal, adquirió amplios conocimientos de la cultura y el idioma chino, tras su convivencia con una familia nativa de la ciudad de Shanghái (China).

lunes, 16 de julio de 2012

EL ANTISEMITISMO EN UNA TIERRA SIN (APENAS) JUDÍOS

 
Escribe Adrian Elliot

Según el  Observatorio de Antisemitismo, en el Informe sobre el Antisemitismo en España durante el Año 2011, siguen proliferando en nuestro país páginas web de contenidos antisemita, que incitan al odio y banalizan el Holocausto, y que las autoridades ignoran.
  


La noticia se publicó esta mañana en El País, y a pocos minutos empezaron a aparecer comentarios de lectores del siguiente tipo:

-    “Estos judíos no aprendieron en su día el por qué se les echó de España, tampoco aprendieron por qué los nazis los quisieron borrar del mapa”.
 
-   “A ver si lo entiendo, denuncian el racismo en España pero apoyan al estado de Israel, que ya no es que sea racista, es que hasta tienen calles donde los árabes tienen que ir por una acera y los judíos por otra”.

-   “No hay mayor incitación al antisemitismo que masacrar palestinos”.

Y, según algún lector ha comentado, el periódico más prestigioso del país ha permitido que florezcan estos comentarios en su página web sin ningún tipo de moderación o control. Desde luego, el Observatorio no tiene que ir muy lejos para probar las conclusiones de su informe. Y es que otra vez más, como ha pasado tantas veces en la historia, se utiliza a los judíos como chivo expiatorio y para esconder los errores propios. Nadie justifica el exterminio de gitanos o españoles en el holocausto cuando este país participa en guerras como la de Irak o Afganistán. Nadie se inmuta cuando ciudadanos o turistas con rasgos subsaharianos son prohibidos el acceso a discotecas o bares en Madrid y Barcelona. Sin embargo, sólo hay que mencionar el antisemitismo para que la gente lo justifique en las acciones de los gobernantes de un país de la mitad del tamaño de Gales que intenta defenderse en un entorno hostil.

La analogía es tan o más absurda como sería echar la culpa al español o al griego de a pie por el despilfarro de sus gobiernos a lo largo de los últimos años y por el impacto en los bolsillos de los alemanes, sin embargo, pedimos que los demás sean ecuánimes cuando evalúan la realidad española mientras se siguen tolerando los peores prejuicios y el odio hacia toda una religión sin el más mínimo esfuerzo para entender su historia o su realidad.

Sólo las sociedades bárbaras son capaces de actuar de esta forma, de todas formas, en los últimos meses vemos como aumenta esa barbarie dentro de nuestras propias fronteras europeas. Y no son sólo los judíos o los gitanos que son el blanco de este odio. En Grecia, el partido Aurora Dorada, con presencia en el parlamento del país, se dedica a amenazar, brutalizar y humillar a los inmigrantes de medio mundo y, según he leído esta semana en el New York Times, la policía se limita a pedir a las víctimas que se defiendan a sí mismos, al considerar que por su condición de extranjeros no merecen la protección de las fuerzas de orden.

El caso que nos concierne, de todas formas, es España. ¿Por qué existe el antisemitismo en España y por qué en tantos informes internacionales el país destaca como el más antisemita de todo Occidente? El emprendedor y bloguero, Martin Varsavsky, ofreció hace tiempo una entrevista a EFE en la que intentó ofrecer una explicación para este odio hacia los judíos en un país de 44 millones de habitantes que sólo cuenta con 20 mil judíos. Y sin entrar en el fondo de sus argumentos –pueden pinchar el enlace para leerla entera- señalo el hecho de que el desconocimiento que hay sobre Israel y sobre la cultura judía permite que los judíos sean un blanco fácil, y más cuando no hay judíos para defenderse cuando surgen declaraciones antisemitas en un entorno social. De la misma forma que los homosexuales se vuelven invisibles cuando los adolescentes hacen ‘bromas’ sobre ‘maricones’, cuando se critica a los judíos en España, los judíos no existen. Y muchas veces el judaísmo es igual de invisible. No todos los judíos son ortodoxos. No todos llevan la kipá o la ropa típica de los jasidím. En su mayoría, y más en España, son ciudadanos como cualquier otro, sin embargo, cada vez que leen los medios, o a menudo cuando escuchan las conversaciones en los bares, tienen que ‘tolerar’ el más absoluto desprecio hacia su identidad.

Si dejamos de lado el judaísmo como religión o cultura, para centrarnos exclusivamente en Israel como país, nos encontramos ante una sociedad compleja, mucho más compleja que cualquier otra sociedad de Oriente Medio tanto por la calidad de la democracia como por la gran mezcla de religiones y culturas. Además, es un país que a la mayoría de sus vecinos les gustaría aniquilar y que de alguna forma tiene que defenderse. También es verdad que no han escaseado las actitudes radicales por parte de sus políticos y que en los últimos años la sociedad se ha polarizado especialmente a medida que el objetivo de la paz con el mundo árabe pareciera cada vez más difícil de alcanzar. Lo es y lo seguirá siendo mientras los responsables de Hamas sigan negándose a asumir el derecho de Israel a existir, y mientras los cambios demográficos en Israel permitan que ganen fuerza los sectores más extremistas de la opinión pública israelí.

Sin embargo, los errores del Gobierno de Israel no son en absoluto una justificación para la intolerancia que últimamente se muestra hacia toda una cultura y una religión. Y además, en España no siempre ha sido así. Érase una vez en nuestro país se apoyaba a los Israelíes porque se les veía como los débiles, los recién llegados, un pueblo que intentaba construir una sociedad utópica socialista a orillas del Mar Rojo. Y en España siempre gustan los símbolos. Ahora el símbolo es la causa palestina pero cuando te agarras a un símbolo, buscas argumentos para darle valor y para reforzar tu identificación con ese símbolo. Vivir sólo de los símbolos no promueve el análisis frío de la situación. La objetividad es el gran enemigo de los símbolos, de la misma forma que Galileo se convirtió en enemigo de la Iglesia por enfrentar un símbolo central de la religión católica con la realidad científica. Y por la debilidad de los argumentos que les sustentan, los símbolos la mayoría de las veces se convierten en modas. Son pasajeros. Por lo que los palestinos tampoco podrán fiarse de la opinión pública si ahora se ha decidido que los valores que ellos representan son los que se quiere abanderar. En el futuro aparecerán otros símbolos, los palestinos ya no serán los débiles. Habrá que buscar otros héroes.

¿Y cuál es el antídoto a todo esto? Acabar con la ignorancia, enseñar, permitir el intercambio cultural, explicar a la gente sus orígenes, que en muchos casos también son judíos, y sobre todo aportar datos concretos y objetivos que permitan a los ciudadanos formar sus opiniones con hechos en vez de prejuicios.

Adrian Elliot (España) es egresado del Máster en Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Director de Cuentas de Grayling España.